SÁNCHEZ TRATA CANARIAS COMO COLONIA: hantavirus por WhatsApp mientras nacionalistas se reparten España.
- 8 may
- 2 Min. de lectura
La gestión de Sánchez con el crucero del hantavirus en Canarias revela un patrón de decisiones centralizadas que priorizan la imagen internacional sobre el consenso regional. Mientras impone medidas a regiones no alineadas políticamente, como Canarias bajo CC-PP, muestra flexibilidad con socios nacionalistas en Cataluña (PSC) y País Vasco (PNV), evidentes en pactos presupuestarios y cesiones fiscales recurrentes.
Imposición selectiva
En este caso, la notificación tardía vía WhatsApp al presidente Clavijo, sin protocolos detallados previos, contrasta con la coordinación fluida en otras crisis donde comunidades afines reciben atención prioritaria.
El argumento humanitario (OMS y derecho marítimo) es válido, pero ignora alternativas logísticas como puertos peninsulares con más capacidad hospitalaria, optando por Tenerife por proximidad geográfica que expone al archipiélago vulnerable.
Esto no es aislado: durante la DANA de Valencia (2024), Canarias recibió menos fondos de emergencia que Cataluña por unidad afectada, según datos del BOE.
Ceder a intereses nacionalistas
Sánchez ha transferido competencias sanitarias ampliadas a Cataluña (gestionando fondos COVID propios) y País Vasco (autonomía fiscal reforzada en 2025), mientras Canarias lucha por más inversión en agua y migración marroquí sin éxito equivalente.
El "maquiavelismo" radica en esta asimetría: un Gobierno que usa la solidaridad global para atraque en Tenerife, pero negocia indultos y referendos con ERC-Bildu, sacrificando cohesión territorial por estabilidad parlamentaria.
Resultados: turismo canario en riesgo (35% PIB regional), con cancelaciones ya en +15% según Ashotur, frente a protecciones customizadas para socios políticos.
Consecuencias prácticas
Esta actitud erosiona la confianza en el Estado: Clavijo exige compensaciones económicas ya, y la oposición (PP-Vox) capitaliza el descontento para 2027.
España necesita un liderazgo equitativo, no uno que trate periferias como "colonias" prescindibles mientras regatea con nacionalistas.
Un posicionamiento liberal priorizaría descentralización real: más autonomía sanitaria para Canarias y veto a imposiciones sin acuerdo autonómico.






Comentarios